Santiago 4
RV60La amistad con el mundo
1
¿De dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No es de vuestras pasiones, las cuales combaten en vuestros miembros?
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2
Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís.
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3
Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.
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4
¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.
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5
¿O pensáis que la Escritura dice en vano: El Espíritu que él ha hecho morar en nosotros nos anhela celosamente?
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6
Pero él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes.
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Referencias Cruzadas
Éxo 10:3
Éxo 15:9
Éxo 18:11
1Sa 2:3
2Cr 32:26
2Cr 33:12
2Cr 33:19
2Cr 33:23
2Cr 34:27
Job 22:29
Job 40:10
Sal 9:12
Sal 138:6
Pro 3:34
Pro 6:16
Pro 15:33
Pro 18:12
Pro 22:4
Pro 29:23
Isa 2:11
Isa 2:17
Isa 10:8
Isa 16:6
Isa 54:7
Isa 57:15
Dan 4:37
Dan 5:20
Mat 13:12
Mat 23:12
Luc 1:52
Luc 14:11
Luc 18:14
1Pe 5:5
7
Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.
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8
Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones.
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Referencias Cruzadas
Gén 18:23
1Cr 28:9
2Cr 15:2
Job 9:30
Job 16:17
Job 17:9
Sal 18:20
Sal 24:4
Sal 26:6
Sal 51:6
Sal 51:10
Sal 73:13
Sal 73:28
Sal 145:18
Isa 1:15
Isa 13:15
Isa 29:13
Isa 55:6
Jer 4:11
Jer 4:14
Eze 18:31
Eze 36:25
Ose 6:1
Zac 1:3
Mal 3:7
Mat 12:33
Mat 15:2
Mat 23:25
Mat 27:24
Luc 11:39
Hch 15:9
2Co 7:1
1Ti 2:8
Heb 7:19
Heb 10:22
San 1:8
1Pe 1:22
1Pe 3:21
1Jn 3:3
9
Afligíos, y lamentad, y llorad. Vuestra risa se convierta en lloro, y vuestro gozo en tristeza.
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10
Humillaos delante del Señor, y él os exaltará.
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Juzgando al hermano
11
Hermanos, no murmuréis los unos de los otros. El que murmura del hermano y juzga a su hermano, murmura de la ley y juzga a la ley; pero si tú juzgas a la ley, no eres hacedor de la ley, sino juez.
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12
Uno solo es el dador de la ley, que puede salvar y perder; pero tú, ¿quién eres para que juzgues a otro?
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No os gloriéis del día de mañana
13
¡Vamos ahora! los que decís: Hoy y mañana iremos a tal ciudad, y estaremos allá un año, y traficaremos, y ganaremos;
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14
cuando no sabéis lo que será mañana. Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece.
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15
En lugar de lo cual deberíais decir: Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello.
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16
Pero ahora os jactáis en vuestras soberbias. Toda jactancia semejante es mala;
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